La Isla de Capri es considerada como una de las joyas más finas del Sur de Italia y uno de los más bonitos y populares destinos turísticos del país. Durante la época de los ’60 fue uno de los sitios preferidos de las celebridades e intelecturales. Capri se encuentra a aproximadamente tres millas de las costas de Nápoles, tiene escenarios rocosos, blancas playas, encantadores chalets, olivos, fragantes árboles de limón, callecitas estrechas, terrazas con jardines llenos de flores y vistas al mar espectaculares. Ciertamente Capri goza de un clima templado. La costa de Capri es maravillosa, con acantilados que miran al mar, numerosas cuevas rodeadas de arrecifes de formas increíbles. Una de las atracciones más famosas de Capri es la Grotta Azzurra o Gruta Azul, con 60 metros de largo y 25 metros de ancho en la cavidad. Los visitantes llegan a la isla a través de barcas a motor privadas o barcas de transporte público. Capri está dividida en dos: Capri Ciudad, en la parte este de la isla; y Anacapri, en la parte alta de la colina. Luego de atracar en el muelle, se puede ir a Capri Ciudad donde está la famosa Placita (Piazza Humberto I) en el centro; allí es perfecto para tomar algo en las mesitas de las terrazas o comprarse algo. Paseando por la ciudad se pueden admirar preciosos jardines en terrazas, iglesias históricas y villas. En Anacapri hay un ascensor que le lleva a Monte Solaro, que es el punto más alto de la isla y desde el cual se disfruta de una impresionante vista de la Bahía de Nápoles y del Monte Vesuvio.